historia de la fregadora Tag

Lava, aspira, friega y seca los suelos. Cuatro acciones en una sola máquina. Fueron pocos los adelantados a su tiempo quienes en 1969 pudieron imaginar un invento como el de la fregadora. La patente de esta revolucionaria máquina pertenece al español Santiago García Pérez, un inventor madrileño que vio la necesidad de que viese la luz un utensilio de tales características que permite ahorrarnos tiempo en la limpieza de las comunidades en Bilbao. Poco o nada tienen que ver ya las modernas fregadoras con la que diseñó en su día el madrileño García Pérez. Un visionario que se fijó en el trabajo que realizaban los operarios de limpieza, quienes se veían obligados a cargar con todos los útiles necesarios para garantizar una limpieza óptima. Lo que se traducía en un esfuerzo agotador añadido a la realización de las tareas en sí.