La importancia de hacer limpiezas generales

18/02/2020

Si quieres mantener tu casa o lugar de trabajo en buenas condiciones es fundamental que realices labores de limpieza a diario. Si mantienes cierta rutina y periodicidad en estos trabajos siempre estará bien, ofreciendo una buena imagen. Sin embargo, tanto la limpieza en oficinas como en viviendas requiere, de vez en cuando, de otros trabajos más profundos.

Más allá de la tarea diaria

Es lo que comúnmente conocemos como limpieza general, que se centra en esas tareas que se obvían a diario pero que también son importantes para que un espacio permanezca limpio y libre de bacterias.

Lo primero es saber en qué consiste una limpieza general. Básicamente se trata de aquellas labores que no hacemos a diario. Por ejemplo, en Limpiezas Abando sabemos que barrer, fregar y limpiar el polvo es necesario hacerlo una, o más veces al día, en sitios muy transitados, como puede ser una oficina.

Sin embargo, las ventanas, las persianas o los ordenadores no son revisados a diario. Aunque a simple vista alguno de estos elementos no aparente estar sucio en realidad sí lo está. En los teclados, por ejemplo, se acumulan restos de comida, que se convierten en un nicho de bacterias. Y qué decir de las cortinas y la cantidad de ácaros que guardan sin que seamos conscientes de ello.

Lo mismo ocurre con los espacios comunes. Un buen ejemplo es el comedor. En tu oficina es muy probable que haya varios microondas para que los trabajadores calienten su comida. A diario son varias las fiambreras que pasan por allí y es inevitable que queden restos o se caiga comida. De no limpiarlos a menudo pueden no sólo generar mal olor, sino también provocar averías en el electrodoméstico.

En las limpiezas generales se ha de incluir también el repaso al interior de los muebles a los que a diario apenas se les pasa un paño por fuera. Los armarios son el caso más destacado. En su interior se acumula polvo así como restos de enseres varios. Por eso es importante, cuando se hace una limpieza general, aprovechar y retirar aquellos papeles y objetos que ya no sean necesarios.