Si la limpieza e higiene en hospitales es fundamental, los quirófanos son la zona más vulnerable de estas instalaciones. Es aquí donde se produce una mayor proliferación de microorganismos nocivos, ya que es donde encuentran las condiciones ideales para desarrollarse: sangre, humedad y ventilación artificial. A esto se suma que el tránsito de pacientes intervenidos es elevado, y muchos de ellos pueden padecer cuadros infecciosos o portar bacterias de otros puntos del centro sanitario, mientras que, al ser operados, quedan más expuestos al contagio por las propias incisiones. Como empresa de limpieza de hospitales con reconocimiento y buena trayectoria, sabemos que los procedimientos de higiene en el quirófano deben alcanzar el nivel de asepsia más elevado de todo el centro.
Cómo se organiza la zona antes de empezar
Antes de ponerse manos a la obra, es necesario delimitar con claridad la zona de quirófanos, separando lo que corresponde a limpieza, desinfección y esterilización. Estas áreas suelen quedar aisladas del resto del centro sanitario mediante puertas debidamente señalizadas, que impiden el paso a pacientes o personal no autorizado. El perímetro que protegen esas puertas es más amplio de lo que parece: no solo cubre el área quirúrgica propiamente dicha, sino también vestuarios, almacenes, zonas de oficinas y pasillos adyacentes.
El nivel de asepsia exigido no es el mismo en todas estas zonas: la esterilización, en concreto, solo tiene lugar en el área quirúrgica, que es donde se concentra el mayor riesgo de contagio.
Elemento por elemento
Las tareas de limpieza incluyen todos los elementos que componen el quirófano, sin dejar ninguno fuera. La mesa de instrumental quirúrgico se desinfecta y limpia con un paño mojado en producto limpiador y desinfectante, igual que las lámparas y el mobiliario cercano a la intervención: sillas, cortinas, estanterías. Para los suelos se emplea una lejía especial con la que se desinfecta, limpia y elimina cualquier resto de fluido orgánico esparcido por la sala; tras el secado, se retiran y cambian las bolsas de basura y se prepara de nuevo la camilla. Tras cada intervención hay que higienizar también la mesa de operaciones, la mesa de utensilios, el instrumental empleado y, en definitiva, toda el área de operaciones al completo.
Las paredes se limpian de forma concienzuda con periodicidad semanal, y al menos una vez al mes se lleva a cabo una revisión más profunda que incluye también el techo. Las rejillas de extracción de aire, por su parte, se desmontan pieza por pieza para limpiarlas y desinfectarlas a fondo aproximadamente cada seis meses, y es igualmente importante realizar una limpieza en profundidad de los conductos de ventilación y climatización, dado el papel que juega la ventilación artificial en la proliferación de microorganismos dentro del quirófano.
En cuanto a la frecuencia general, los protocolos de limpieza en hospitales suelen marcar como necesaria una limpieza completa del quirófano cada 24 horas, incluso en los días en que no se haya llegado a utilizar.
Esterilización, una tarea fundamental
La precisa esterilización del material médico y quirúrgico utilizado durante una cirugía es crucial para evitar contagios entre pacientes. Tras retirar el instrumental de un solo uso, el resto se traslada a la denominada unidad de esterilización, donde un equipo de auxiliares de enfermería se encarga de limpiarlo, desinfectarlo y esterilizarlo. Existen varias formas de llevar a cabo este proceso: mediante agua a diferentes temperaturas, o recurriendo a productos químicos específicos, entre otras técnicas.
Lo peor que puede ocurrir en un área de operaciones es que se produzcan contagios de infecciones nosocomiales, así que es fundamental que cualquier centro cuente con una empresa especializada en limpieza y desinfección del sector sanitario, con experiencia y seriedad contrastadas. Una limpieza y desinfección irregular o incorrecta podría exponer a los pacientes sometidos a cualquier operación quirúrgica a estos indeseables patógenos.
Fuentes y referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS): La OMS recomienda 29 formas de detener las infecciones quirúrgicas y evitar microorganismos multirresistentes
- Cirugía Española (Elsevier): Prevención de la infección de sitio quirúrgico: análisis y revisión narrativa de las guías de práctica clínica