Cualquier propietario o responsable de un negocio centrado en la venta directa al público sabe que la imagen es un aspecto indispensable que cuidar en sus locales. Actualmente se habla mucho del concepto de experiencia de compra, bajo la premisa de que no importa solo el atractivo de los productos que se ofrezcan sino también las sensaciones que tengan los clientes durante el tiempo que pasen en las instalaciones. Desde nuestra perspectiva como profesionales de las limpiezas en Bilbao, parece claro que una buena labor de mantenimiento e higiene es la base indispensable sobre la que construir la experiencia impecable que espera el cliente en el sector retail.
Y es que si la exigencia por parte del consumidor ha ido aumentando de la mano de una mayor competitividad, no menos cierto es que otra consecuencia de este fenómeno es que cada vez importan más las primeras impresiones: la diferencia entre una tienda y otra, sobre todo a medida que el producto se estandariza en el ámbito del retail, puede hallarse en el confort que ofrezcan a la hora de realizar las compras, y una sensación de pulcritud resulta esencial para ello. La percepción de una falta de limpieza puede truncar una experiencia de compra al no solo resultar desagradable, sino también producir una sensación de desconfianza.
Desde Abando Limpiezas recordamos que mantener los niveles deseables de impecabilidad en todo un local destinado a retail resulta particularmente complejo. En primer lugar por las dimensiones que pueden alcanzar estos espacios y la cantidad de productos en exposición; cada estante, mesa o expositor es una superficie adicional que mantener. No menos relevante es el propio volumen de tránsito que llegan a soportar en el día a día y que supone una fuente de paulatina contaminación de las instalaciones. De igual manera, los escaparates, fachadas acristaladas y otros elementos similares requieren de una capacidad de actuación especializada y altamente eficiente.
Por ello se suele hacer imprescindible un servicio intensivo de limpieza, que posea los recursos necesarios para coordinarse con la tienda y preservar día a día una imagen óptima en sus pasillos, sin olvidar la necesidad de efectuar intervenciones más en profundidad con una cierta periodicidad.
Tareas básicas de limpieza en establecimientos comerciales
Una de las cosas que más nos preocupa cuando tenemos un negocio abierto al público es cuidar nuestra imagen. Evidentemente, la higiene y el orden son algunas de las cuestiones que más pueden ayudarnos a alcanzar la imagen que deseamos. La limpieza de locales es una tarea básica, ya que un establecimiento sucio o desordenado puede disuadir a los clientes de contar con nuestros productos o servicios.
Hablamos de una cuestión que salta a la vista. Cuando tenemos una tienda, un restaurante o un local donde desarrollamos nuestros trabajos debemos cuidar su higiene. La limpieza del mismo será lo primero que percibirán los clientes al entrar en el local. En un mercado altamente competitivo es necesario buscar la diferenciación para destacar sobre nuestros competidores y todos los detalles, hasta los más pequeños cuentan. La limpieza debe estar dentro de la lista de tareas básicas en la gestión del negocio.
Como en la vida misma, ya sea en el trabajo o en casa, la limpieza es una cuestión de salubridad. La ausencia de higiene puede aumentar el riesgo de contraer enfermedades. En un establecimiento público, esta cuestión debe tenerse mucho más presente, ya que por el local puede transitar un importante número de personas.
¿Cómo gestionar la limpieza de un local comercial?
Las tareas necesarias dependerán en gran medida de la actividad que se realiza en cada caso concreto. No afrontaremos de igual forma la limpieza de una guardería que la de un restaurante. Cuando el negocio esté relacionado con la venta de fármacos o se manipulan alimentos habrá que atenerse a las normas sanitarias. En el caso de las guarderías o establecimientos donde se dan cita niños la higiene deberá ser rigurosa, ya que los pequeños son más vulnerable a contraer enfermedades.
En Limpiezas Abando sabemos que, antes de comenzar a limpiar, será necesario contar con un plan de acción. Para poder trazarlo, tendremos en cuenta los siguientes factores:
- Tránsito de clientes
- Movimiento de mercancías
- Material del suelo
- Número de vitrinas
- Cristales
- Presencia de baño o cocinas de uso público
La limpieza del local deberá ser un asunto cotidiano y frecuente. Pero, además, deberemos programar las limpiezas intensivas con cierta periodicidad.
Trucos para limpiar un local comercial
Los responsables de establecimientos comerciales tienen que extremar los cuidados para que estos espacios luzcan siempre en perfecto estado de revista. Y es que la imagen que ofrezca una tienda o pequeño negocio es fundamental para atraer a nuevos clientes y fidelizar a los que ya han pasado por las instalaciones. Como firma especializada en las limpiezas de mantenimiento en comercios, sabemos que es vital realizar las tareas básicas de higienización a diario, así como otras más intensivas periódicamente.
Aunque parezca sencillo llevar a cabo estas labores, lo cierto es que es necesario ser exhaustivos a la hora de ejecutarlas. Cualquier rastro de suciedad puede quedar a la vista y afear el conjunto. Dentro de un local comercial, una parte muy importante es el escaparate. Es la zona en la que se concentran la mayor parte de las miradas, puesto que es la que queda más expuesta y da a la calle.
Por este motivo, es vital que los cristales estén impolutos, de modo que los artículos que se muestran se vean claramente. Pocas cosas hay que echen tanto para atrás a los clientes como un escaparate sucio. Por supuesto, la entrada del local también requiere de una especial atención por parte de los operarios de limpieza. Muchos pies cruzan la puerta de los comercios cada día, por eso es fundamental que la entrada esté lo más limpia posible, sin marcas de pisadas ni residuos.
El polvo es otro gran enemigo que hay que combatir. El mobiliario, los elementos decorativos e, incluso, las plantas tienen que estar libres de estas partículas. Para ello, hay que pasar un paño de microfibra a diario, con el fin de que no se acumule la suciedad presente en el ambiente y que entra por la puerta procedente de la calle. Como es lógico, el aspirado y el fregado de suelos y pavimentos es imprescindible que se realice cada día.
Vaciar las papeleras es otro detalle a tener en cuenta. Es muy antiestético ver un recipiente lleno de residuos o papeles y puede producir mal olor. Este tipo de limpiezas marca la diferencia entre unos establecimientos comerciales u otros. El buen aspecto y la higiene son cuestiones indispensables en los pequeños negocios, por lo que no deben escatimarse esfuerzos en este sentido.