El cuarto de baño es una estancia que precisa de unas labores de desinfección y limpieza estrictas para garantizar una buena higiene. Debido a que las personas realizan en ese lugar las labores de aseo personal, es fundamental extremar las medidas destinadas a evitar el crecimiento de microorganismos patógenos. Como expertos en limpiezas generales, sabemos que seguir un riguroso protocolo para sanear los baños es imprescindible, sobre todo, en el caso de los lugares públicos, que reciben un elevado tráfico de personas cada día.
Nadie duda de que las zonas donde la limpieza debe ser más exhaustiva sean aquellas en las que se concentra más cantidad de gérmenes. La cocina o el baño son las dos estancias de las viviendas que deben higienizarse en profundidad, los alimentos puede contaminar de bacterias las superficies de la cocina que, a su vez, deben estar limpias para poder manipularlos, pero este tema ya los hemos abordado en anteriores entradas. Como una de las empresas de limpieza en Bilbao queremos ofrecerte algunos consejos para que sepas como higienizar adecuadamente el otro foco de microorganismos que podemos encontrar en cualquier inmueble: los baños.
La limpieza frecuente de los baños es una condición necesaria para garantizar las condiciones de salubridad necesarias, sobre todo cuando se trata de un aseo que utiliza un importante número de personas. En cualquier centro laboral, establecimientos comerciales, o edificios públicos encontramos inodoros a nuestra disposición que deben presentar las garantías mínimas de higiene para evitar las infecciones o el contagio de enfermedades.
Tanto en una vivienda particular como en un centro de trabajo, el cuarto de baño es probablemente la estancia que requiere una mayor dedicación y atención en materia de limpieza, por su propia naturaleza como lugar en el que cuidamos de nuestra higiene y la exigencia que esto conlleva. Por eso mismo todo el mundo procura darle un repaso con la mayor frecuencia posible, pero igualmente es recomendable llevar a cabo una limpieza de baño más exhaustiva con una cierta periodicidad o ponerse en manos de una buena empresa de limpiezas en Bilbao para ello. También es algo que resulta imprescindible cuando entramos a vivir a una vivienda o regresamos después de una temporada. ¿Cuáles son algunas claves para llevar a cabo este cometido de forma eficaz y eficiente?
Técnicas para limpiar cada zona del baño
Dentro de los distintos elementos que se encuentran en esta estancia, empezaremos a explicar las técnicas indicadas para limpiar la bañera o el plato de ducha. El primer paso consiste en retirar los restos de cabellos, polvo y jabón que se encuentren en la superficie. La forma más sencilla de hacerlo es mediante un trapo o una esponja ligeramente humedecida. Después, es aconsejable utilizar un limpiador jabonoso para acabar con las antiestéticas manchas que provoca la cal, así como con la suciedad que se acumula.
Una vez que la bañera o el plato de ducha se haya aclarado, en Limpiezas Abando aconsejamos aplicar un producto desinfectante que contenga cloro. De esta forma, se eliminarán los hongos y las bacterias. Hay que tener cuidado con los compuestos químicos que se utilizan, puesto que algunos pueden ser demasiado abrasivos y dañar los acabados. El mismo procedimiento se lleva a cabo para limpiar el lavabo y el bidé.
Respecto a la grifería, una buena opción es usar un cepillo de dientes u otro de dimensiones similares para que las piezas queden relucientes. Además, con utensilios como éste es posible retirar la suciedad que queda depositada en los rincones. Y es que hay que repasar estos espacios concienzudamente para impedir que ellos proliferen gérmenes.
Por su parte, el inodoro es la parte del cuarto de baño que precisa unas labores de desinfección más exhaustivas. En primer lugar, hay que aplicar un producto para acabar con los patógenos y dejarlo actuar. Hay que insistir en la limpieza del interior de la taza, el lugar más susceptible de albergar colonias de gérmenes. Es necesario llevar a cabo una operativa idéntica para higienizar el exterior del inodoro.
Como especialistas en limpiezas generales, para sanear los azulejos y la cortina de la ducha, así como la mampara, es recomendable utilizar un fungicida en aerosol para liquidar las posibles colonias de hongos.
Consejos básicos para limpiar los baños
Desde Limpiezas Abando queremos ofrecerte algunos consejos básicos para higienizar los baños y conseguir eliminar las bacterias y desinfectar los sanitarios.
- Limpiar el lavabo: Se trata de la limpieza de una de las piezas básicas del baño, habrá que prestar especial atención al grifo y al desagüe pues son zonas donde es habitual que se concentre más suciedad. Recovecos oscuros y húmedos que son un hábitat ideal para las bacterias.
- Limpiar el inodoro: Sin duda, otro de los sanitarios donde proliferan los microorganismos y que hay que desinfectar con una frecuencia elevada. Teniendo en cuenta la afluencia de personas a ese baño se deberá incrementar la frecuencia de desinfección del sanitario, del mismo modo que si lo utilizan niños.
- Limpiar el espejo del baño: No es un punto especialmente conflictivo, pero debe de limpiarse con frecuencia ya que es habitual que se manche a menudo. Salpicaduras de agua y pasta de dientes o huellas de dedos.
- Limpiar los suelos: Para la higienización de la superficie de los pavimentos deberemos contar con algún producto especializado. Una vez más la limpieza de los mismos deberá realzarse con frecuencia.
- Cuidado con el moho: Si no limpiamos de forma adecuada y reparamos en los recovecos y zonas más oscuras con un elevado grado de humedad podemos encontrarnos la desagradable sorpresa de que aparezca moho. Por este motivo, es a limpiar el grifo o los desagües, así como las juntas con un cepillo especial para espacios reducidos o zonas donde es más complicado llegar.
Más consejos para una limpieza en profundidad
Vacía bien el baño: antes que nada, es imprescindible retirar todos los accesorios y productos que tengamos en las distintas repisas o colocados sobre los sanitarios si queremos actuar bien sobre cada superficie del aseo.
Las juntas, grandes olvidadas: entre azulejo y azulejo se puede estar acumulando la mayor amenaza de insalubridad en tu cuarto de baño, sobre todo porque se trata de un material poroso que facilita la infiltración y proliferación de microorganismos. Pasarles un cepillo de forma minuciosa permite ahorrarte problemas y, además, se nota más de lo que parece a nivel estético. También hay que tener en cuenta que pasados unos cuantos años merece la pena renovar o repasar las juntas.
Presta atención a la ducha: cuando hablamos del baño doméstico, el plato de ducha o bañera suele ser uno de los rincones más descuidados. No se limpian solas, ni mucho menos: por ejemplo, el cabezal puede ser toda una fuente de acumulación de gérmenes, por lo que resulta aconsejable sumergirlo de vez en cuando en una solución desinfectante por unas horas. Si tienes cortina de ducha, es imprescindible luchar contra la formación de moho con un buen cepillado con jabón.
¿Tienes un extractor? Los ventiladores de baño cada vez son más comunes, y si bien suponen una ayuda a la hora de evitar los efectos de la condensación como la generación de moho, también van acumulando contaminación y microorganismos tras su tapa. Así, es importante abrirlo de vez en cuando y extraer el polvo y demás materiales.
No hace falta que recordemos que puntos como el lavabo y el retrete deben ser objeto de una atención lo más habitual posible, pero agradecerás el efecto para la vista y para la salud de una limpieza más disciplinada y profunda. Y siempre puedes acudir al equipo de Limpiezas Abando si necesitas optimizar el uso de tu tiempo o quieres contar con las mayores garantías posibles de higiene en el aseo.
Preguntas frecuentes
¿Qué zona del baño requiere más atención al limpiar?
El inodoro, especialmente el interior de la taza, es el lugar más propenso a albergar colonias de gérmenes, por lo que necesita una desinfección más exhaustiva que el resto de sanitarios.
¿Qué producto se recomienda para desinfectar la bañera o el plato de ducha?
Tras aclarar bien la superficie, se aconseja aplicar un producto desinfectante que contenga cloro para eliminar hongos y bacterias, prestando atención a que el compuesto no sea demasiado abrasivo para no dañar los acabados.
¿Cómo se limpia la grifería para que quede reluciente?
Un cepillo de dientes u otro de dimensiones similares permite retirar la suciedad acumulada en los rincones de la grifería, unos espacios que hay que repasar concienzudamente para evitar que proliferen gérmenes.
¿Por qué hay que prestar atención a las juntas de los azulejos?
Porque son un material poroso que facilita la infiltración y proliferación de microorganismos, lo que las convierte en una de las mayores amenazas de insalubridad del baño si no se cepillan con regularidad.
¿Es necesario limpiar el extractor del baño?
Sí, aunque ayuda a evitar la condensación y el moho, el propio extractor va acumulando contaminación y microorganismos tras su tapa, por lo que conviene abrirlo de vez en cuando para extraer el polvo acumulado.
¿Cómo se combate el moho en la ducha o la mampara?
Con un fungicida en aerosol para liquidar las colonias de hongos en azulejos, cortina de ducha y mampara, y con un buen cepillado con jabón en el caso de las cortinas.