La humedad nunca trae nada bueno consigo y, lamentablemente, existen diversos tipos que pueden desencadenar numerosos desperfectos en nuestra vivienda o local comercial. Incluso en el caso de que no tengamos filtraciones de agua de lluvia, pueden aparecer problemas de humedad por condensación, que es la culpable de la aparición de manchas en las paredes, así como de hongos y de otro tipo de microorganismos como el moho. Desde nuestro servicio profesional de limpieza en Bilbao sabemos bien que estos problemas son difíciles de eliminar, pero es necesario acabar con ellos, pues ponen en riesgo la salud de las personas que habitan en el inmueble afectado.
El moho es uno de los inconvenientes más frecuentes que podemos encontrar en zonas con climas húmedos. Estos microorganismos buscan también el calor y la oscuridad, por lo que suelen aparecer en la zona alta de los techos, cerca al techo. Es necesario destacar que no sólo se trata de un problema estético, sino que generan mal olor y pueden afectar a la salud de las personas, sobre todo en el caso de las personas de la tercera edad y los niños. Es posible que este tipo de humedad termine por crear problemas respiratorios o alergias, por lo que es necesario limpiarlo a fondo y tratar de asegurarnos de que acabamos con el problema.
Desde Limpiezas Abando sabemos bien que las zonas más húmedas de la casa, como la cocina y el baño, son los rincones favoritos para este hongo repulsivo. La limpieza del moho no es una cuestión que tomarse a broma, ya que tanto sus esporas como los productos especialmente indicados para tratarlos son tóxicos. Es necesario tomar precauciones como usar guantes y mascarilla y conocer bien el procedimiento para acabar con estas manchas verdes.
Si puedes recurrir a un servicio profesional de limpieza no lo dudes, ya que cuentan con los medios y los productos más adecuados para cada tipo de tarea. Sin duda, la apuesta por los productos ecológicos es lo más inteligente para minimizar los riesgos de su manipulación y de los residentes en el inmueble.
¿Qué puedo hacer para prevenir la aparición del moho?
- Ventila todas las estancias a diario, un mínimo de 15 minutos. Abriendo todas las puertas, incluidas las de los armarios.
- Limpiar todas las superficies periódicamente para evitar que se recreen las condiciones necesarias para la proliferación de este hongo.
- En el caso de las toallas y los textiles mojados, la mejor opción será colgarlos lo antes posible para favorecer que se sequen rápidamente.
Técnicas para acabar con el moho
El moho puede llegar a ser un problema grave si no se le pone remedio a tiempo. Las esporas mediante las cuales se reproduce se diseminan con mucha facilidad, tanto al aire libre como en dependencias interiores. Encuentran el caldo de cultivo perfecto en las superficies que presentan un elevado grado de humedad, ya que en esas condiciones pueden alimentarse y crecer. Para controlar el moho es fundamental impedir que el ambiente en las instalaciones sea demasiado húmedo.
Esta plaga no sólo resulta antiestética, sino que también puede provocar problemas de salud si se concentra en grandes cantidades. En concreto, afecciones relacionadas con el aparato respiratorio. Como especialistas en limpiezas generales, sabemos que es imprescindible tener en cuenta que el moho crea una capa visible en la superficie. No obstante, se introduce en el interior de la zona afectada, aunque estas ramificaciones no pueden percibirse a simple vista.
Por este motivo, es vital que las labores de higienización sean exhaustivas, de modo que se acabe con el moho desde la raíz. Existen varias sustancias que actúan con efectividad para acabar con estos hongos. La lejía ofrece excelentes resultados en la lucha contra el moho, así como el amoníaco y el bórax. Estos productos es conveniente que los apliquen profesionales de la limpieza porque su manejo requiere de ciertos cuidados para evitar accidentes.
El procedimiento más efectivo para acabar con el moho es echar alguno de estos productos químicos directamente sobre las áreas afectadas. Es necesario dejarlo actuar durante unos minutos para que su acción sea más potente. El siguiente paso consiste en frotar enérgicamente si las manchas tienen una extensión significativa y luego hay que realizar un aclarado con agua.
En algunas ocasiones, el moho es muy persistente y es necesario recurrir a técnicas más complejas para eliminarlo. En estos casos, es imprescindible contar con los servicios de empresas especializadas en tareas de saneamiento, como Limpiezas Abando. Porque sólo con los conocimientos y las herramientas precisas es posible acabar con esta plaga de hongos que tantos problemas de salud puede acarrear a las personas que ocupan las instalaciones afectadas si no se le pone control.