Las ratas, una plaga nada recomendable

Las ratas, una plaga nada recomendable

Las ratas, una plaga nada recomendable 1

Todos sabemos la importancia que tiene evitar todo tipo de plagas para mantener a salvo nuestra salud. No importa si hablamos de cucarachas, pulgas, chinches, roedores… Hoy, como expertos en desratización, vamos a dar el protagonismo a los roedores.

Ya hemos hablado en alguna otra ocasión del peligro que suponen las ratas por la cantidad de enfermedades que pueden transmitir. Su agilidad, facilidad para colarse por cualquier hueco y su gran capacidad reproductiva las convierten en un auténtico peligro que es necesario controlar.

Tipos de ratas

Normalmente nos encontramos con dos tipos de ratas. La rata gris suele habitar en alcantarillas y espacios abandonados, y se caracteriza por tener la cola más corta que el cuerpo, la cabeza con forma redondeada y los ojos y orejas relativamente pequeños.

Por otro lado, la rata negra suele verse más por espacios altos y, al contrario que la rata gris, tiene ojos, orejas y rabo más grandes y la cabeza más alargada.

Qué daños pueden provocar

Además de los propios problemas de salud con la transmisión de enfermedades graves —ya sea porque suframos un ataque, o porque contaminen espacios, agua o alimentos—, los roedores también pueden causar grandes daños en los edificios. Las principales vías de contagio son a través de mordedura o al consumir alimentos o bebidas donde las ratas han depositado pelos, orín o excrementos.

En cuanto a los destrozos materiales, estos animales necesitan roer objetos duros constantemente, ya que si no lo hicieran sus dientes inferiores crecerían de forma descontrolada. Este es el modo en el que causan los mayores desperfectos: acaban con el cableado y el sistema eléctrico o telefónico, destrozan puertas, paredes y tejados, y son capaces de originar incendios y fallos en las instalaciones que suponen cuantiosas pérdidas económicas.

Factores que favorecen la aparición de ratas en un edificio

La aparición de ratas en casa es uno de los escenarios domésticos más preocupantes para muchas personas. Se trata de un problema que no depende enteramente de la higiene que uno mantenga en su hogar, sino que puede estar propiciado por distintos condicionantes que conviene identificar para poder neutralizarlos.

El entorno en el que esté emplazada una edificación es uno de los elementos más problemáticos. Una vivienda que colinde con áreas forestales, jardines, edificaciones abandonadas o solares vacíos está expuesta a un terreno favorable a la presencia de roedores.

Entre los aspectos en los que conviene poner una máxima atención se encuentra el vertido de basuras. Los restos de comida son todo un cebo para las plagas, por lo que conviene realizar una gestión cuidadosa de los residuos, ciñéndose a los horarios y condiciones de recogida de cada localidad y procurando no dejar nada fuera de los puntos y recipientes establecidos. Otra precaución no tan obvia es la de no tirar nada por el inodoro: aunque parezca de sentido común, es una práctica que sigue repitiéndose y resulta nefasta, al poder marcar un camino hacia las acometidas de saneamiento a las ratas que se desplazan por el alcantarillado.

De igual manera, tan importante como prevenir la atracción de las ratas es evitar ofrecerles métodos de acceso: asegurarse de que no existan debilidades estructurales o puntos descontrolados por los que los roedores puedan penetrar sin ser detectados, teniendo en cuenta además su capacidad para desplazarse por los espacios más recónditos y angostos. Merece la pena llevar a cabo una revisión periódica y minuciosa que permita subsanar cualquier deficiencia en este sentido.

¿Crees que sufres una plaga de ratas o ratones?

Puede ser que sospeches que sufres la visita de estos roedores, pero no les hayas echado la vista encima. Estas son las señales a las que debes prestar atención:

  • Ruidos nocturnos. Al ser animales nocturnos, hacen más ruido cuando dormimos o estamos en silencio. Sentir pequeños chillidos o sus pasos detrás de las paredes o en el techo es indicativo de que andan cerca.
  • Agujeros, grietas o fisuras en paredes, techos o suelos que no tenías o han vuelto a aparecer.
  • Deposiciones. Las heces de estos animales son muy características: oscuras y alargadas. Suelen hacerlas en zonas oscuras y escondidas, pero si las encuentras dentro de una estancia de tu casa es una prueba irrefutable de que han hecho de ella su hogar.
  • Orina. Dejan pequeños charcos en el suelo o manchas grasientas en las paredes, ya que suelen frotarse contra las superficies para dejar su olor.
  • Materiales roídos. Si encuentras madera, tejidos o materiales de plástico mordidos, es una señal clara de plaga de roedores. Es más fácil que encuentres este problema cerca de la cocina, aunque también pueden morder tuberías para acceder al agua.
  • Malos olores y restos de basura o comida.
  • Reacción de las mascotas. Los perros y los gatos huelen y sienten la presencia de estos animales, algo que les pone especialmente alerta. Préstales atención.
  • Huellas. En una superficie con polvo pueden verse las huellas de los roedores. Si sospechas que puedes ser víctima de esta plaga, espolvorea talco cerca de las alacenas y espera a ver si dejan rastro.
  • Agujeros en terrenos o jardines del edificio.

Cómo afrontar una plaga de roedores: hábitos preventivos

Si has detectado ruidos, roeduras, olores persistentes o excrementos, actúa rápido: corta las fuentes de alimento y refugio y planifica una solución segura. Dejarlo pasar suele traducirse en más daños y en un problema más difícil de erradicar. Cuanto antes interrumpas su acceso a comida, agua y refugio, más fácil será el control y menor el daño en cableado, falsos techos, trasteros o almacenes.

Orden e higiene: el primer «tratamiento». Guarda los alimentos en envases herméticos, vacía y tapa cubos y contenedores, limpia restos y migas con frecuencia y reduce los escondites con una buena organización de trasteros y cuartos técnicos. En negocios y comunidades, refuerza la limpieza de cuartos de basura, garajes y zonas de almacenamiento.

Sellado: bloquear entradas marca la diferencia. Revisa holguras en puertas, pasos de tuberías, ventilaciones y rejillas. Una medida sencilla que reduce visitas indeseadas tanto en viviendas como en locales es la instalación de burletes (perfiles de cepillo o goma que se colocan, sobre todo, en la parte inferior de las puertas) y mallas.

Trampas o veneno: qué opción elegir

Las trampas mecánicas pueden ayudar en focos pequeños y controlados. Si optas por cebos tóxicos, debes tener extremado cuidado, ya que estos pueden representar riesgos para menores y mascotas y provocar malos olores si el animal queda inaccesible. En infestaciones activas o espacios sensibles, lo más recomendable es derivar a profesionales.

Cuándo necesitas una desratización profesional

Ver roedores de día, encontrar excrementos nuevos tras limpiar, notar daños crecientes o sufrir el problema en entornos de alta exigencia (hostelería, alimentación, centros educativos, sanitarios) son motivos para solicitar una desratización especializada. En muchos casos, estas señales indican que el foco ya está asentado y conviene intervenir con un plan completo.

Un servicio profesional de desratización debería ofrecerte:

  • Experiencia contrastada en distintos tipos de inmuebles (hogar, comunidad y empresa).
  • Capacidad de respuesta ante incidencias y emergencias.
  • Compromiso con la calidad y la seguridad, con medidas diseñadas para evitar reapariciones.
  • Acompañamiento: explicación clara de las medidas, recomendaciones de higiene, orden y sellado, y pautas de seguimiento.

Un control de plagas de ratas y ratones bien planteado no se limita a una acción puntual: parte de un diagnóstico, aplica medidas seguras y deja prevención para reducir recaídas.

Afrontar una plaga de roedores pasa por combinar hábitos preventivos (orden, higiene y sellado) con intervención profesional cuando la situación lo requiere. Es la forma más eficaz y segura de proteger tu vivienda, comunidad o negocio, reducir costes futuros y recuperar la tranquilidad.

Si tienes alguna duda o has confirmado alguno de estos síntomas, lo mejor es que pongas la situación en manos de un equipo especializado en desratización, que a través de un estudio previo de la situación y su posterior abordaje pueda acabar con tus problemas con las ratas. En Limpiezas Abando contamos con profesionales especializados en desratización listos para ayudarte, sea cual sea el entorno: hogar, comunidad o negocio.

Fuentes y referencias

  1. Ratas en casa: ¿qué hacer para eliminarlas?. Reale Seguros (Madrid).
  2. Cómo eliminar ratas y ratones. Ibertrac (Barcelona).
  3. Consejos para controlar una plaga y eliminar ratones en casa. Occident (Barcelona).