Las zonas comunes de un edificio son de tránsito obligado, es necesario pasar por ellas para salir a la calle o al volver a casa. Precisamente, debido al elevado uso que se realiza de las mismas se ensucian con facilidad y los diferentes elementos que las componen pueden presentar un aspecto desgastado. Además de los habitantes del inmueble, por estas instalaciones pasan las visitas y los operarios que acudan al edificio a realizar diferentes laborales. Desde nuestra experiencia en la limpieza de comunidades en Bilbao te presentamos algunas indicaciones relevantes relacionadas con estos trabajos de limpieza.
No limpies como en casa
Los productos de limpieza domésticos no son adecuados para estas tareas, no basta con limpiar, es necesario llevar a cabo un proceso de higienización dado el alto tránsito de personas por estas instalaciones. Para conseguir desinfectar estas zonas habría que utilizar demasiada cantidad de estos productos domésticos. Sin embargo, contienen una gran presencia de agentes químicos, que usados en exceso, pueden resultar nocivos para los operarios que realizan estas labores de limpieza.
Una empresa de limpieza trabaja con protocolos, dosis y productos profesionales pensados para espacios compartidos, evitando sobrecargas químicas y logrando resultados más estables en el tiempo. Aquí, el objetivo es sencillo: conservar el edificio en buen estado, evitar problemas de salubridad y mantener una buena imagen desde el portal hasta la última planta.
Organiza el mantenimiento de las instalaciones
La periodicidad que determina el número de veces que debe limpiarse las zonas comunes se desprende del número de habitantes del inmueble. Aunque lo más recomendable es realizar la limpieza de estas zonas a diario.
- Zonas de paso (portal, escaleras, ascensor, rellanos): lo más recomendable es una limpieza frecuente, idealmente diaria o varias veces por semana según el tráfico. Esto es especialmente relevante si buscas limpieza de comunidades en bilbao con un estándar constante y sin “picos” de suciedad.
- Lámparas, apliques y elementos decorativos: necesitan un repaso más exhaustivo al menos una vez por semana para evitar acumulación de polvo y aspecto apagado.
- Baños o vestuarios en zonas comunes: si el edificio dispone de piscina comunitaria o áreas deportivas, estos espacios requieren una higienización específica y una frecuencia marcada por el uso real.
Haz el tratamiento adecuado a suelos y superficies delicadas
Algunos materiales como el mármol, habitual en suelos y paredes, requieren cuidados particulares para recuperar su brillo natural. En estos casos, no se trata solo de limpiar: es necesario programar tratamientos como pulido y abrillantado con maquinaria específica. Estas tareas deben realizarlas profesionales, ya que una mala técnica o un producto inadecuado puede dañar la superficie.
Escoge una limpieza adecuada para garajes
Los garajes necesitan un enfoque propio. No basta con barrer: hay manchas asociadas al uso de vehículos (lubricantes, carburantes, ruedas) que requieren maquinaria y técnicas específicas. Normalmente, se realizan limpiezas periódicas de mantenimiento con cepillos adecuados y, al menos una vez al año, una limpieza en profundidad que elimine la suciedad incrustada y devuelva una imagen más cuidada.
Sin ninguna duda, estas labores requieren tiempo y esfuerzo. En Limpiezas Abando, desde nuestro servicio de limpieza de comunidades en Bilbao, sabemos de primera mano la importancia que tiene llevar a cabo de forma adecuada estas tareas de limpieza para una mejor convivencia vecinal.
