Como empresa de limpiezas generales somos perfectamente conscientes de que hay gérmenes en todas partes. En el aire, la comida, las plantas, los animales, en prácticamente en todas las superficies… Aunque nuestro sistema inmunológico nos proteja de los agentes infecciosos, algunos gérmenes son más resistentes porque mutan constantemente.
En esta línea, vamos a repasar los hábitos de higiene en el hogar incidiendo sobre todo en los lugares con más gérmenes como grifos, tablas de cortar, cerraduras y pantallas táctiles.
Aunque algunas personas son más escrupulosas que otras, todos solemos tener ciertos reparos sobre la limpieza de un baño público o la cantidad de suciedad que se acumula en las tapas de los contenedores de basura. Lo cierto es que en nuestra propia casa también hay determinadas zonas donde se concentran gran cantidad de microrganismos y gérmenes sin que seamos demasiado conscientes de ello. Por este motivo, como una de las empresas de limpieza en Bilbao te contamos algunos truquillos que conviene tener en cuenta a la hora de hacer una limpieza general.
La cocina y el baño son las estancias de la casa con una mayor actividad. Además, la manipulación de alimentos y la humedad que se concentra en el baño son dos de las razones que convierten estas estancias en el lugar ideal donde se forman colonias de bacterias y gérmenes. Desde Limpiezas Abando queremos dar un repaso por los enseres más vulnerables de la casa, aquellas donde la suciedad pasa más desapercibida.
Una de las razones por las que es una buena idea contar con los servicios de una empresa de limpiezas en Bilbao en el mantenimiento de tu hogar es que a nuestra eficacia se suma nuestra exhaustividad. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez con un rincón o una esquina de la casa que había ido quedando descuidada en su rutina de limpieza hasta llegar a un estado alarmante? Hoy te contamos algunos de esos recovecos que son proclives a ser olvidados pero merece la pena no perder de vista.
La situación en la que nos encontramos actualmente debido a la crisis del coronavirus, ha puesto de manifiesto la importancia de una adecuada limpieza y desinfección para evitar el avance de la pandemia. Aunque estemos confinados, realizamos breves salidas a comprar, a tirar la basura, e incluso a trabajar, y pronto podremos, de forma paulatina, salir más hasta volver a la normalidad. Por eso es necesario controlar al máximo la limpieza del interior del hogar.
Como una de las empresas de desinfección en Bilbao de referencia, queremos hacer hincapié en la necesidad de acostumbrarse a desinfectar correctamente las principales zonas de contacto. A continuación, hacemos un repaso por las más importantes y damos algunos consejos sobre cómo llevar a cabo la tarea correctamente.
Los 8 sitios de la casa que más gérmenes acumulan
- Inodoro. La recomendación que te hacemos en Limpiezas Abando es limpiarlo diariamente y desinfectarlo.
- Grifos, bañeras, gomas de lavadoras y neveras. A la humedad de la zona se suma la materia orgánica que se acumula en estos objetos. Son pequeños espacios difíciles de limpiar y, por lo tanto, su desinfección ha de quedar en manos profesionales.
- Cepillos de dientes. Mientras lo usamos, podemos transferir estafilococos, bacterias intestinales y gérmenes fecales. Por eso es tan importante el lugar en el que se guarde el cepillo y cómo se limpie. Mejor no hacerlo en un lugar húmedo para evitar la proliferación de bacterias. Recuerda que la vida útil de un cepillo de dientes está entre los 3 y 4 meses.
- Estropajos y trapos de cocina. Las cocinas son otros de los espacios donde más gérmenes se acumulan. Sobre todo en estropajos y trapos que se dejan sin escurrir. Los patógenos pueden permanecer hasta 2 semanas en una esponja húmeda.
- Tablas de cortar. Representan un ingente foco de gérmenes y por eso se recomienda desinfectarlas con frecuencia.
- Pantallas táctiles. Las de los teléfonos, tabletas, computadoras y videojuegos están en constante contacto con las manos y pueden llegar a acumular hasta 450 gérmenes diferentes.
- El suelo y los juguetes. El suelo de casa es uno de los sitios con más bacterias. Lo mismo decimos de los juguetes infantiles que suelen estar por el suelo.
- Las cerraduras y chapas de puertas y ventanas.
En resumen, la prevención contra los gérmenes puede evitar muchas infecciones y enfermedades (no solo el COVID-19). Por eso es clave mantener entornos sanos y desinfectados.
Estropajos
Es la herramienta que utilizamos para fregar los platos, resulta curioso que el utensilio de limpieza esté sucio, pero lo cierto es que en su superficie se acumulan restos de comida y suciedad que, junto con la humedad, son el escenario ideal para la proliferación de hongos. Por ello, conviene extremar la limpieza de los estropajos, dejándolos a remojo con desinfectante y cambiándolos por otros nuevos a menudo.
Tablas de cortar
Resulta evidente que pueden acumular restos de comida y bacterias. De hecho, en algunos lugares están prohibidas las tablas de madera, ya que al ser un material poroso acumula mucha más suciedad. Las de plástico o vidrio parecen más seguras, pero también pueden acumular gérmenes en algunas ranuras, por lo que hay que desinfectarlas y conviene cambiarlas con frecuencia.
Cepillos de dientes
Tenemos la mala costumbre de tener el cepillo de dientes en el lavabo, lo que no sabemos es que al tirar de las cisterna salen disparados cientos de microorganismos que pueden adherirse a la herramienta de higiene bucodental. Además, tras cada uso es recomendable limpiarlo en profundidad y sacudirlo bien para quitarle la humedad. Echarle, de vez en cuando, un poco de colutorio será la clave para eliminar los gérmenes.
Interruptores
Se tocan muchas veces al día y suelen ser uno de los grandes olvidados de la limpieza. En las manos acumulamos gran cantidad de gérmenes que se depositan sobre estas superficies y pueden pasar de un miembro de la familia a otro.
Rincones y objetos que suelen quedarse sin limpiar
Zócalos y marcos: todo aquello que suponga un pequeño relieve respecto a la vertical de la pared es un imán para el polvo que puede pasar desapercibido demasiado tiempo. Los zócalos de la pared son uno de los sospechosos más habituales y se extienden por toda la casa, pero también puede suceder con los marcos de los cuadros, e incluso en los de puertas y ventanas. No se escapan los cabeceros de cama. Y a todos ellos se suma todo un clásico como son los libros y otros objetos apilados en estanterías.
Lámparas y apliques: están ahí arriba, cumpliendo su función, y no les damos más importancia. Hasta que toca cambiar una bombilla o investigar una avería y nos toca respirar polvo y suciedad acumuladas, que además pueden caer sobre todo lo que tanto trabajo te ha costado limpiar.
Cubos y armarios de basura: por muy cuidadoso que seas con las bolsas, es inevitable que un volumen mayor o menor de residuos vaya llegando al fondo del cubo y al entorno que lo rodea. No mantener unos hábitos frecuentes de limpieza en este punto crítico puede resultar en una de las mayores fuentes de malos olores y atracción de plagas en el hogar.
Microondas: los electrodomésticos dan para un artículo aparte por sí solos, puesto que hay quien parece pensar que son inmunes a la suciedad, pero un caso especialmente reseñable es el de los microondas. Utiliza cobertores adecuados para tus platos y, aun así, pásale un buen paño con la mayor frecuencia posible para evitar insalubres salpicaduras en el interior del aparato.
Está en tu mano evitar este tipo de despistes, pero si quieres asegurarte de poner la limpieza de cualquier espacio en buenas manos y así respirar más tranquilo, nada mejor que contar con profesionales como los que conforman Limpiezas Abando.
Desinfectar todas las superficies y objetos que toques en casa
¿Qué consideramos como zonas de contacto? Todas aquellas superficies o elementos que tocamos en el hogar y que es necesario limpiar y desinfectar regularmente para evitar nuevos contagios. Hablamos así de los pomos de las puertas, los interruptores, los grifos, las puertas de los armarios o cajones, las mesas y las sillas, los ordenadores, etc. Esto incluye también todo aquello que nos llevemos con nosotros al exterior, como los teléfonos móviles y las llaves, por ejemplo.
Para realizar una desinfección eficaz, debemos limpiar primero con un paño húmedo, y luego desinfectar utilizando algún producto desinfectante, como la lejía diluida en agua, por ejemplo. Recuerda que, como hablamos en un post anterior, no debes mezclar productos de limpieza, puesto que una mezcla equivocada puede llevar a sufrir consecuencias fatales para la salud o intoxicaciones.
En Limpiezas Abando, como una de las empresas de desinfección en Bilbao especializadas, recomendamos prestar atención a todas las superficies de contacto del hogar para desinfectarlas de cara a paliar la propagación del virus. Además, también podemos ayudarte a mantener seguro tu espacio de trabajo durante la crisis del coronavirus, gracias a nuestros servicios y productos de limpieza y desinfección profesional.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los sitios de la casa con más gérmenes?
El inodoro, los grifos y bañeras, los cepillos de dientes, los estropajos y trapos de cocina, las tablas de cortar, las pantallas táctiles, el suelo y los juguetes, y las cerraduras de puertas y ventanas.
¿Con qué frecuencia hay que cambiar el estropajo de cocina?
Conviene cambiarlo a menudo, ya que los patógenos pueden permanecer hasta dos semanas en una esponja húmeda, y dejarlo a remojo con desinfectante entre usos ayuda a reducir su carga de gérmenes.
¿Qué rincones de la casa se olvidan con más frecuencia al limpiar?
Los zócalos y marcos, las lámparas y apliques, los cubos y armarios de basura, y el interior del microondas son puntos que suelen quedarse sin limpiar en la rutina habitual.
¿Cómo se debe guardar el cepillo de dientes para evitar gérmenes?
Es mejor no guardarlo en un lugar húmedo, limpiarlo en profundidad y sacudirlo bien tras cada uso, y aplicarle de vez en cuando un poco de colutorio para eliminar gérmenes.
¿Qué zonas de contacto conviene desinfectar con regularidad?
Pomos de puertas, interruptores, grifos, puertas de armarios o cajones, mesas, sillas, ordenadores, teléfonos móviles y llaves, ya que son las superficies que más se tocan a diario.
¿Cómo se desinfecta correctamente una superficie de contacto?
Primero se limpia con un paño húmedo y después se desinfecta con un producto adecuado, como la lejía diluida en agua, evitando siempre mezclar distintos productos de limpieza entre sí.