Riesgos de no ventilar viviendas y oficinas con regularidad

Riesgos de no airear una oficina regularmente

Riesgos de no ventilar viviendas y oficinas con regularidad

Entre los múltiples aspectos de una limpieza adecuada que mantenga el hogar y el lugar de trabajo pulcro, la ventilación suele pasar desapercibida al no ofrecer resultados tangibles ni eliminar la suciedad de forma directa. Sin embargo, subestimar la importancia de una ventilación adecuada puede tener consecuencias significativas para la salud y el bienestar de quienes habitan o trabajan en estos espacios.

La falta regular de ventilación puede acarrear una acumulación de contaminantes en el aire del interior, incluidos el polvo, los alérgenos, los compuestos orgánicos volátiles (COV) y los gases nocivos. Estos contaminantes, además de tener impactos perjudiciales para la salud, pueden ocasionar desperfectos en las paredes y la estructura de los edificios. Te contamos a continuación todas las consecuencias negativas que provoca la falta de ventilación.

¿Cuáles son las consecuencias de no ventilar con regularidad?

No ventilar las viviendas y oficinas con regularidad puede provocar consecuencias negativas tanto para las personas como para los propios edificios donde se reside o trabaja. En numerosas ocasiones se asocia una falta de ventilación con secuelas de poco impacto como olor a humedad o acumulación de polvo. Sin embargo, esta acción, a priori inofensiva, puede repercutir de forma significativa en el medio y largo plazo.

Cómo afecta no ventilar regularmente a la salud

Una de las consecuencias principales de no ventilar regularmente el hogar o la oficina es el riesgo de contraer enfermedades respiratorias que muchas veces se asocian con otros factores, como el haberse enfriado o el contagio provocado por alguna persona cercana. Te contamos cuáles son las enfermedades más comunes generadas por una ventilación inadecuada, así como otros efectos negativos que puede acarrear para la salud.

Impacto en la salud respiratoria

Vivir o trabajar en un ambiente húmedo provocado por una ventilación insuficiente puede llegar a generar enfermedades respiratorias crónicas en los habitantes o trabajadores, tales como la bronquitis o el asma, que pueden derivar en afecciones más graves como la hipoxia, si bien es muy poco común que esto suceda.

Este efecto se presenta en más ocasiones en viviendas, ya que es donde se pasan la mayoría de horas del día al ser donde se duerme, y se da con mayor frecuencia en niños y ancianos, que son las personas más susceptibles a contraer este tipo de enfermedades. Por lo tanto, conviene ventilar con regularidad para proteger a todos los integrantes de una vivienda u oficina de estas afecciones.

Agravamiento de problemas de salud

Un interior mal ventilado, además de ocasionar enfermedades, puede agravar los problemas de salud ya existentes entre los habitantes o los trabajadores. Afecciones como el asma o las alergias al polvo o los ácaros se ven acrecentados si no se ventila con la periodicidad requerida. Esto puede resultar especialmente perjudicial para las personas con sistemas inmunológicos comprometidos.

¿Cómo impacta la falta de ventilación al interior de las oficinas y viviendas?

Además de la salud de los integrantes, la estructura y la composición de los edificios también se ve comprometida por la falta de ventilación regular. ¿Quieres conocer cómo la falta de ventilación puede afectar la estructura de un edificio? Te lo explicamos a continuación.

Proliferación de moho y hongos

Una ventilación inadecuada puede conducir a la proliferación de moho y hongos en ambientes húmedos. Esto, además de repercutir negativamente en la salud de los ocupantes y provocar las enfermedades anteriormente mencionadas, afecta la integridad estructural de los edificios al provocar desperfectos, especialmente en las paredes. Asimismo, puede provocar manchas de moho engorrosas de eliminar en la ropa.

Deterioro de la estructura

Riesgos de no ventilar una vivienda u oficina con regularidadLa acumulación de humedad en el interior de un edificio debido a la falta de ventilación adecuada puede provocar daños en la estructura misma. La humedad excesiva puede debilitar las paredes, techos y suelos, favoreciendo la aparición de grietas y el deterioro de los materiales de construcción.

Malos olores

Un interior que no se ventila con regularidad puede generar el tan conocido “olor a humedad”, un hedor ciertamente desagradable que recuerda al olor a alcantarilla. Sin embargo, la humedad no huele como tal, y este olor es provocado por la proliferación de hongos y moho, que son los causantes del hedor.

¿Cada cuánto tiempo hay que ventilar las viviendas y oficinas?

No hay un lapso de tiempo específico para ventilar el lugar de trabajo o el hogar. Sin embargo, se recomienda hacerlo unas dos veces al día siempre que sea posible, teniendo las ventanas abiertas durante entre 10 y 20 minutos. 

Esto es algo más complicado en invierno, donde las ventanas abiertas suponen una bocanada de viento fresco que hiela hasta los huesos, por lo que se recomienda aprovechar los lapsos breves donde no estaremos en casa o estamos fuera de la oficina tomando el café para ventilar el interior sin helarse en el proceso.

Lo ideal es ventilar la vivienda y la oficina con regularidad para evitar todos los problemas mencionados. Sin embargo, si no has podido llevarlo a cabo no tienes de qué preocuparte. En Limpiezas Abando somos expertos en todo tipo de limpiezas, tanto en hogares como en oficinas. Contacta con nosotros y elimina cualquier elemento que pueda acarrear enfermedades o daños a la estructura del edificio.