Lava, aspira, friega y seca los suelos. Cuatro acciones en una sola máquina. Fueron pocos los adelantados a su tiempo quienes en 1969 pudieron imaginar un invento como el de la fregadora. La patente de esta revolucionaria máquina pertenece al español Santiago García Pérez, un inventor madrileño que vio la necesidad de que viese la luz un utensilio de tales características que permite ahorrarnos tiempo en la limpieza de las comunidades en Bilbao. Poco o nada tienen que ver ya las modernas fregadoras con la que diseñó en su día el madrileño García Pérez. Un visionario que se fijó en el trabajo que realizaban los operarios de limpieza, quienes se veían obligados a cargar con todos los útiles necesarios para garantizar una limpieza óptima. Lo que se traducía en un esfuerzo agotador añadido a la realización de las tareas en sí.
Antes de resaltar lo positivo de utilizar agua ionizada en la limpieza del hogar queremos aprovechar este post para explicar qué es eso exactamente. Lejos de lo que uno pueda imaginar, no es más que simplemente agua con iones minerales. En función de los minerales presentes en el líquido, el agua ionizada se puede dividir en: agua alcalina, la recomendada por los expertos de la salud para su consumo por sus innumerables beneficios o agua ácida, la que se emplea para el saneamiento, ya que se ha descubierto que es sorprendentemente eficaz al conseguir eliminar en torno al 99% de las bacterias, gérmenes, moho y demás microorganismos, suponiendo un verdadero avance en los procesos de higiene y limpieza, lo que explicaría el interés de las empresas de limpieza en Bilbao por este producto.